Tecnología
El fabricante mantiene la planta de Texas como un centro logístico en Norteamérica
Wallbox repliega estructura en Estados Unidos. El fabricante de cargadores para el vehículo eléctrico ha decidido paralizar la producción de su fábrica en Arlington (Texas) y centralizar toda su actividad en la planta de Barcelona.
Fuentes de la compañía comentan que la decisión, avanzada por el medio Ecotechers, implicará el despido de una decena de personas y que la fábrica no cerrará sus puertas sino que seguirá operativa como centro logístico en Norteamérica.
Wallbox abrió este centro en el 2022 con el objetivo de abastecer el mercado de cargadores domésticos en Estados Unidos y Canadá. Hace unos meses, abandonó la producción para este último país y ahora sigue el mismo camino en EE.UU. No es una medida definitiva: “La instalación podría retomar la producción en función de las necesidades del negocio”, aseguran.
El fabricante quiere reducir los costes de la operativa de producción
Estas fuentes detallan que la medida responde a la necesidad de racionalizar recursos tras haber sellado un plan de reestructuración de la deuda con los acreedores. “Aunque el nuevo modelo supondrá un ligero incremento del coste arancelario, el coste global de fabricar en Barcelona será inferior al de mantener la producción en Arlington” aseguran.
Wallbox tiene previsto contratar una decena de personas en Barcelona para responder al mercado norteamericano. La compañía cuenta con otras dos fábricas en Alemania y Marruecos (allí produce enchufes). En China, la empresa tuvo otro centro productivo con un socio local pero fue cerrado en el 2022. Actualmente, la firma dirigida por Enric Asunción y Eduard Castañeda, emplea a un total de 600 personas.